Translate

jueves, 18 de agosto de 2016

Diseñadores de laberintos



La humanidad es producto de la evolución de las formas de vida más simples e ineficaces que se puedan imaginar, los años en que nuestra especie ha perdurado en la tierra han sido una demostración más del hecho de que la evolución es un factor inherente al paso de las generaciones. Los límites de nuestras capacidades se han expandido progresivamente a medida que el entendimiento de nuestra forma de aprender, de nuestra fisiología y  de la configuración de nuestro casi indescifrable laberinto de conexiones albergado en lo más alto del conjunto de prominentes estructuras que se desloman para que su servidor no sugiera ningún tipo de queja ante los pequeños carniceros, digo, cirujanos, que hacen hablar por un momento nuestra piel, para ser callada de una vez por todas luego de cada cirugía. (antes de dejarme de rodeos) los seres humanos somos pequeños alquimistas que no requieren del uso de sus palmas para llegar a la grandeza, nuestros pensamientos forman parte de reacciones en electroquímicas complejas en cadena  a la vez que combinan la segregación de sustancias importantes que se involucran, (sí, son muy entrometidas),y representan las emociones.

Somos diseñadores de laberintos, la configuración de nuestras redes neuronales está en constante cambio y expansión, a medida que se adquieren conocimientos de cualquier tipo,  esos laberintos son recorridos por el mejor velocista que conoce (y que dispone) nuestro cerebro, el impulso nervioso, quien no sólo ha batido los récords de la evolución sino que se jacta de su fama y muchas veces puede camuflar la importancia de las vías y puentes por los que cruza: La neurona y los neurotransmisores.

Un neurotransmisor es aquella biomolécula que transmite información de una neurona a otra consecutiva, un puente extendible que se fija en los puntos precisos de la membrana plasmática de la siguiente neurona. Los transtornos del estado de ánimo parecen estar relacionados con alguna falla en la transmisión del impulso nervioso en aquellas áreas del cerebro que regulan el estado de ánimo. Aún no se ha descifrado la causa biológica de este tipo de fallos pero todo apunta a que es debido a anormalidades en los neurotransmisores monoaminas (norepinefrina,serotonina y dopamina) o en los niveles de estos.

Francisco José Torres Martínez

No hay comentarios:

Publicar un comentario